Seamos fueguitos

Seamos fueguitos

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Por Eduardo Galeano
Montevideo, 1940-2015


Sqool.me Life.Schooling es la parte pública de un proyecto familiar de desescolarización y autoconciencia. Se agradece la difusión de sus contenidos y la participación en debates sanos escribiendo en los comentarios.

Oración escolar

Hoy inauguramos la sección de poemas donde compartiremos toda poesía que refleje nuestro sentir y nuestro vivir desescolarizado.


 

En el nombre del alba

y los párpados de la mañana

y la luna nómade

y la noche cuando parte.

 

Juro que no deshonraré

mi alma con odio,

sino que me ofreceré humildemente

como una guardiana de la naturaleza

una sanadora de la pena,

una mensajera del asombro,

una arquitecta de la paz.

 

En el nombre del sol y sus espejos

y del día que lo abraza

y de los velos de nube que lo cubren

y de la noche más lejana,

y del macho y de la hembra

y de las plantas rebosantes de semillas

y de las estaciones que coronan,

de la luciérnaga y la manzana.

 

Honraré a toda la vida

—donde sea y en cualquier forma

que se presente—en la Tierra, mi casa,

y en la mansión de las estrellas.

 

Diane Ackerman

 

Traducción: Fabiana Fondevila